miércoles, 16 de julio de 2014

Lo que la (in)Justicia no ve ni escucha (otro femicidio en Córdoba)




 Por Leticia Celli

En Córdoba nos ha vuelto a estremecer en los últimos días un nuevo femicidio, el de Silvana Córdoba, trabajadora del hospital Neonatal. Este no puede pasar como un caso más, porqué Silvana es la segunda víctima de Carlos Molina y la demostración más brutal de cómo son tratadas por el Estado las mujeres en esta sociedad, aún después de muertas... "Arrebato pasional" que le ocasionó "emoción violenta" fue lo que dijeron los jueces en la sentencia por el primer femicidio, el de Elsa Cano, por el que este gusano estuvo preso sólo dos meses...
Sorda la in(justicia) que no escuchó a los familiares del Elsa en el juicio, quienes atestiguaran contando la violencia previa que sufrió por parte de Molina: "Que recuerda que su madre le dijo que ella no iba a dormir a lo de Molina porque él tenía un cuchillo bajo el colchón y le daba miedo...", relató su hijo durante el juicio en 2012. En cambio si escuchó argumentos machistas increíbles como "el hecho de que su señora cuestionara su imagen como hombre, desarticuló las defensas habituales...que habría facilitado la actuación de los impulsos..." para terminar sentenciando que el "delito atribuido se encuentra encuadrado en la dinámica psicogenética del arrebato pasional en este caso compatible con la figura médico legal de emoción violenta a partir de un desarrollo emocional como terreno predisponente, se produce una reacción aguda frente al estímulo cargado de significación". "Reacción aguda" fue para estos jueces que este femicida le diera cinco puñaladas a Elsa. Veremos que palabras utilizan ahora para justificar la reacción de haber matado a mazazos a Silvana.
Mientras la madre de  Elsa pide protección para sus nietos porque el temor que les suscita que Molina esté libre, en el lugar de trabajo de Silvana, el Hospital Neonatal, preocupados por el destino de los hijos de ella, piden desesperadamente JUSTICIA!!
Con fotos en mano de ella para no olvidarla. No quieren que le pase a una compañera más!!
Mezcla de bronca, dolor, odio, impotencia era lo que se respiraba en la convocatoria que realizaron esos trabajadores el pasado 7 de Julio en nuestra ciudad. "A las 10.30 en el hall", rezaban los cartelitos pegados en el nosocomio…
Allí nos hicimos presentes con las compañeras de la Marrón y la Secretaria de Género del Centro de Filo. Comenzaron a salir, nos pedían que les ayudáramos a sostener los cartelitos; realmente calaba en los huesos cada relato o palabra que pronunciaban esas trabajadoras mientras se organizaban para salir a la calle a cortar media calzada..Iban, venía, buscaban compañerxs para salir, mientras hacían carteles con enormes fotos de Silvana pidiendo ¡JUSTICIA!
Llamaron a los medios improvisadamente, le avisaron a la policía para que cortara adelante y luego, sin esperar respuestas de los uniformados, se lanzaron a la calle sin saber bien qué hacer, pero con una bronca acumulada que respiraba en el aire del lugar.
"La próxima vez tenemos que hacerlo en el centro, llamar al resto de lxs familiarxs de victimas de femicidio que son muchísimas...", "en nuestro hospital ya se suicidaron 2 compañeras mas por ser víctimas de la violencia de género...", "no  podemos esperar más, este tipo anda suelto y cuantos violentos más por todos lados, te puede pasar a vos, a mí..."
Mientras esperaban al resto que saliera del hospital, ronda y pucho de por medio, hablaban, reflexionaban. Cecilia, enfermera del Rawson les contaba la violencia extrema también contra ellas que significa que su compañera María Inés esté detenida. “Acá también sufrimos la situación de que una compañera la llevaron detenida, esposada de adentro del hospital, por contestarle a un policía, que ni siquiera se sabe para qué están acá...si al final nos controlan a lxs trabajadorxs..."
Desgarrador escuchar que están preocupadas por los hijos de Silvana, que no saben con quién estarán, que el padre biológico de ellos es violento también..." y "encima tuvimos que escuchar en el velorio que la tía dijera que a los chicos no les faltaba nada, cuando Silvana tenía que trabajar en 2 lugares porque el padre de los chicos no le pasaba un peso..."
Mientras caminaban por la calle reflexionaban a cada paso, que esta primera manifestación fue muy improvisada pero que era el primer paso, que la próxima la organizarían con más tiempo y la harían en el centro para que puedan participar otros sectores, pero que no se puede esperar más que hay que organizarse en el hospital para que no le pase esto a una compañera más. Intercambio de ideas de aprovechar la Comisión contra la violencia de género que hay en el hospital, hacer un taller sobre violencia como hicimos, desde la Marrón y Pan y Rosas, en otros hospitales.
Veremos como sigue, pero de lo que se trata es ver cómo aprovechamos esa bronca acumulada que empieza a expresarse, con un muy buen primer paso hoy saliendo a la calle, para avanzar en una organización más consciente.

Publicado en Apuntes de frontera

miércoles, 2 de julio de 2014

¡Basta de Violencia hacia las mujeres!
¡Basta de femicidios!
Declaración de la Agrupación Pan y Rosas Córdoba. 1 de julio de 2014

La Agrupación de mujeres Pan y Rosas y el PTS, repudia el asesinato de Silvina Córdoba de 42 años a manos de su pareja. En lo que va del año, es el noveno femicidio ocurrido en nuestra provincia. Pero el  escalofriante dato que reproducen las crónicas policiales de los medios cordobeses cobra dimensión si atendemos a lo que es más brutal aún: el asesino, es la segunda vez que mata a una mujer. Lo hizo hace siete años con su anterior pareja, Elsa Susana Cano. Que actuaba bajo "emoción violenta" dijeron los jueces en ocasión del asesinato de Susana, justificando al homicida y dejándolo libre en 2012, como si se tratara de lo que a veces aún llaman "crímenes pasionales". La Justicia, una y otra vez deja correr el machismo, demostrando su carácter completamente patriarcal.  La misma Justicia que actúa defendiendo al agresor, es la que duda, revictimiza y desconoce las declaraciones y denuncias de las mujeres agredidas física y psicológicamente, dejando correr este mismo accionar en las comisarías. En la mayoría de los casos de femicidios, estas mujeres asesinadas por su condición de mujer, habían denunciado previamente. 
Mientras tenemos que contar la quinta mujer asesinada en lo que va del mes, Córdoba sigue subida al podio de por se la provincia con más femicidios en el país después de Bs As, con un gobierno que se dedicó a hacer demagogia con los botones antipánico y no se priva de atacar a quienes luchamos contra todas las formas de violencia hacia las mujeres, como lo hacemos quienes integramos el FIT. 
Los femicidios son el último eslabón de una cadena de violencia cotidiana que sufrimos las mujeres teniendo que sobrevivir con salarios más bajos a los de los trabajadores hombres, cuando a las docentes no se nos pagan los sueldos, frente a la negativa a decidir sobre nuestros propios cuerpos o cuando somos víctimas de las redes de trata que regentea la narcopolicía con el aval de políticos patronales, fiscales y jueces. Esa violencia viene del Estado y cuando hablamos de responsabilidad ante una muerte más, debemos decir que la responsabilidad del gobierno y justicia provinciales son directamente proporcionales a los femicidios que podrían haberse evitado. La repetida denuncia previa, el desacato a la orden de restricción, evidencian esa responsabilidad directa: DLS, la policía y el sistema judicial son los responsables políticos de estas muertes. Qué muestra más necesitamos si el asesino de Silvia ya había matado a otra mujer y fue dejado libre?
Tenemos que organizarnos en cada lugar de trabajo, de estudio, en Comisiones de mujeres. La historia de Susana revela la opresión a la que estamos sometidas miles. ¡Digamos basta y empecemos a organizarnos!
Basta de violencia hacia las mujeres!

Basta de demagogia en nuestro nombre! 
Organicémonos para luchar contra la opresión!


Contacto: 
FB: PanyRosas Córdoba